Download!Download Point responsive WP Theme for FREE!

¿Cómo saber si se tiene exceso de sal en el cuerpo?

 

Sea cual sea el tipo de sal que se utilice, no debe consumirse en exceso.
“El sodio es un mineral esencial para la vida”, explica GeoSalud, un portal especializado en salud dirigido por el doctor Carlos Muñoz Retana. Añade que la fuente del sodio es el cloruro de sodio o la sal común. Este mineral, indica el sitio, es esencial para controlar el equilibrio de los líquidos del cuerpo, así como también “ayuda a enviar impulsos nerviosos y afecta la función muscular permitiendo que los músculos respondan adecuadamente a los impulsos nerviosos”, dice.Si bien es esencial para el funcionamiento del organismo, su consumo en exceso puede ser perjudicial para la salud. Al respecto, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) explica que “el consumo habitual de sal en exceso puede parecer inofensivo, pero se asocia a diversos riesgos para la salud que causan cada año millones de muertes prematuras. El más frecuente de tales riesgos es la hipertensión arterial, responsable por sí sola de unos 9,4 millones de muertes al año”, dice.En palabras de Bactobiology, una compañía que se dedica a la fabricación de insumos médicos y de diagnóstico, hay una serie de señales que pueden indicar que las personas están consumiendo sal en exceso:

  • Mucha sed: la sal modifica el balance de líquidos y deja a las células deshidratadas, si la persona tiene un alto contenido de sal en el cuerpo la señal clara es: la sed.
  • Necesidad constante de orinar: quienes consumen sal exageradamente van al baño seguido y hasta despiertan varias veces por la noche para ir al baño, esto se debe a que la sal estimula a los riñones para que produzca más orina.
  • Hinchazón: la sal al eliminar el agua de las células hace que el estómago y otras partes del cuerpo como las manos o los pies se hinchen.
  • Los alimentos pierden su sabor: las personas que consumen muchos alimentos con sodio desarrollan una especie de resistencia. Alguien que ha perdido su sensibilidad a la sal aumenta constantemente su consumo diario y se quedan atrapados en un círculo vicioso ya que prácticamente vacían al salero para darles sabor a sus comidas.
  • Dolor de cabeza: los alimentos con mucha sal hacen que los vasos sanguíneos del cerebro se expandan, lo que provoca dolores de cabeza.
  • Dificultad para concentrarse: según un estudio canadiense de 2012, consumir mucho sodio afecta habilidades cognitivas. La persona puede experimentar una extraña especie de pérdida de concentración.

Presión arterial alta, cálculos renales, úlceras estomacales, calambres musculares, cansancio, osteoporosis, cáncer de estómago, dificultad para respirar, náuseas, vómito, piel seca, confusión y pérdida de apetito son otras señales que pueden indicar que se tiene exceso de sal en el cuerpo.

¿Cómo reducir el consumo de sal?

De acuerdo con la Fundación Española del Corazón, la forma más fácil de reducir la sal en la dieta diaria es no añadirla a los alimentos: “Los alimentos frescos suelen tener una concentración de sal mucho más baja que los preelaborados o precocinados”, dice.

En ese sentido, enumera algunos de los alimentos que son más ricos en sal, organizados de mayor a menor contenido: cubos de caldo, sopas comerciales, bacalao salado, tocino de cerdo, caviar, pizza, tocineta, precocinados (croquetas, empanadas…), queso azul, salsa de tomate, jamón serrano, aceitunas, jamón cocido, queso manchego, papas fritas comerciales, frutos secos y los embutidos.

El exceso de sal puede provocar retención de líquidos y aumento de la presión arterial.

Otro punto a tener en cuenta para reducir el consumo de sal es fijarse muy bien en el etiquetado de los productos de venta comercial. En la tabla de contenido hay un renglón dedicado a la sal y el porcentaje expresado en gramos que se encuentra en el producto.“Ten en cuenta que los ingredientes se colocan en la lista en orden descendente de cantidad. Es decir, cuanto antes aparezca la palabra sal en la lista de ingredientes, mayor proporción contiene. Por ello, es aconsejable escoger los productos en los que la sal esté hacia el final de la lista”, explica la Fundación Española del Corazón.De este modo, señala que conviene elegir los alimentos que contengan menos de 0,5 g o 500 mg de sodio por cada 100 g de producto. En caso tal de que el empaque no cuente con esa relación, la persona puede hacerlo con la ayuda de una calculadora, multiplicando la cantidad de sodio por 2,5 y lo sabrá. Es de recordar que un gramo de sodio equivale a 2,5 gramos de sal.

También hay que prestar atención a la lista de ingredientes de los fármacos, pues algunos de ellos tienen un alto contenido de sodio, la entidad explica que especialmente aquellos con una presentación efervescente.

 

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Más info

aceptar